
Payflow es una plataforma líder de beneficios para empleados con cobros recurrentes a clientes corporativos.
En un mercado donde la transferencia bancaria sigue siendo el método por defecto del B2B (por los montos que se mueven), el cuello de botella no está en el pago en sí, sino en todo lo que viene después: saber quién pagó, a qué corresponde y cuándo ese dinero queda realmente disponible.
Payflow fue uno de los clientes piloto que permitió a Cobre validar y productizar Transfer-In. Lo que empezó como un experimento manual con dos cuentas corporativas se convirtió, tras demostrar el fit con la necesidad del B2B colombiano, en un producto completo.
Hoy Payflow opera con 130 cuentas dedicadas activas.
Antes de integrar Cobre, el equipo de Payflow dependía de referencias incompletas, descripciones libres en el concepto de la transferencia y confirmaciones por correo o chat para identificar quién había pagado y contra qué factura.
Cada pago entrante requería intervención humana: abrir el extracto bancario, cruzar el monto con una lista de facturas pendientes y validar con el cliente cuando la referencia no coincidía.
El problema escalaba con el volumen. A mayor cantidad de clientes corporativos, mayor era la carga de conciliación y mayor el retraso en la disponibilidad de caja para nómina, proveedores y obligaciones operativas.
Ninguna solución parcial como plantillas de referencia, reglas de texto, conciliadores semi-automáticos, resolvía el problema de raíz, porque todas operaban sobre un mismo punto frágil: un campo de texto libre que el pagador podía llenar como quisiera.
En un negocio de cobros recurrentes, ese modelo imponía un techo operativo: crecer implicaba contratar más gente para conciliar, no atender a más clientes.
Las limitaciones concretas de un modelo manual de conciliación eran:
Transfer-In asigna a cada cliente corporativo de Payflow una cuenta bancaria única bajo una regla simple: todo abono a la cuenta del Cliente A pertenece al Cliente A. La referencia deja de ser un campo de texto libre y se convierte en la cuenta misma.
Payflow crea la intención de pago vía API con el monto, el identificador del pagador y la metadata relevante; Cobre emite una cuenta dedicada bajo el NIT de Payflow a través de su banco aliado, y detecta la transferencia entrante mediante polling continuo al banco.
Cuando el pago llega, el saldo del merchant se acredita automáticamente y un webhook en tiempo real notifica al sistema de Payflow con monto, fecha, cuenta y referencia.
Esta arquitectura de gestión de cobranza resuelve el problema de raíz porque traslada la identificación al origen del pago, no al final. El dinero queda disponible dentro de Cobre en el momento en que entra, listo para dispersarse vía Fast Pay a nómina, honorarios o proveedores.
Al cierre del día, los fondos se concentran automáticamente en una cuenta propia de Payflow, sin GMF por tratarse de una transferencia entre cuentas del mismo titular. El mismo flujo que opera para dos clientes opera para 130, sin retrabajo al escalar.
Funciones habilitadas por la integración:
Crecimiento sin carga operativa proporcional. Payflow pasó de un piloto con dos clientes a 130 cuentas dedicadas activas, multiplicando por 4.3 su TPV mensual sin ampliar el equipo de conciliación. La infraestructura absorbe el crecimiento; el equipo atiende excepciones.
Certeza en la atribución desde el primer segundo. Cada pago llega con un dueño inequívoco porque la cuenta es la referencia. El equipo dejó de preguntarle al cliente “¿esta transferencia fue tuya?” y el backoffice dejó de depender de correos para cerrar ciclos contables.
Caja disponible en tiempo real para dispersar. Los recaudos alimentan directamente el saldo Cobre de Payflow, que dispersa en el momento con Fast Pay bajo reglas de monto y aprobación configuradas por el equipo. El efectivo que entra se reutiliza al instante.
Trazabilidad auditable sin depender del banco. Payflow consulta el estado de cada pago vía API o portal, con histórico completo y webhooks que alimentan sus propios sistemas. La información deja de estar en un extracto PDF y pasa a ser un dato estructurado.
Es el producto de Cobre para automatizar el recaudo por transferencia bancaria en Colombia. Asigna cuentas bancarias dedicadas a cada pagador, detecta los abonos automáticamente y acredita el saldo del merchant sin conciliación manual.
Cada cliente corporativo recibe una cuenta bancaria única bajo el NIT del merchant. Como la cuenta en sí identifica al pagador, no hay dependencia de campos de texto libres: todo abono que llega a esa cuenta pertenece inequívocamente a ese cliente.
Cualquier empresa colombiana que reciba transferencias recurrentes de clientes corporativos: plataformas de cobros, marketplaces B2B, administradoras de servicios, fiduciarias y compañías con operación de tesorería intensiva. No se requiere perfil técnico para operar desde el portal.
Vía API para crear intenciones de pago y recibir webhooks en tiempo real con cada acreditación, o vía portal Cobre para operar sin desarrollo. Los webhooks entregan monto, fecha, cuenta y referencia, listos para que el sistema del merchant accione facturación, conciliación o dispersión.